La neosporosis bovina, causada por el protozoo Neospora caninum, es una enfermedad que provoca abortos y pérdidas reproductivas en el ganado. El diagnóstico temprano, mediante pruebas serológicas como ELISA o inmunofluorescencia indirecta, es esencial para implementar medidas de control y minimizar el impacto económico en la producción bovina.